TEXTOS DE HASAN BEYAZ
FOTOS CORTESÍA DE KLAP ENTERTAINMENT
Cuando Kep1er debutó en enero de 2022, el grupo llegó con una audiencia ya incorporada, rostros ya conocidos y la presión particular de haber sido elegidas.
Formadas a través del survival show de Mnet Girls Planet 999, irrumpieron en una escena que ya las había seguido de cerca durante meses. La pregunta no era si la gente las conocía. Era en qué se convertirían ahora que la competencia había terminado. La respuesta llegó rápido: FIRST IMPACT, su EP debut, vendió unas 400.000 copias y alcanzó el número uno en la Gaon Album Chart. La audiencia incorporada había respondido.
Cuatro años y ocho mini álbumes después, CRACK CODE es el punto al que han llegado, y suena como un grupo que todavía está dispuesto a sorprenderte. Al hablar con las miembros para esta portada, cuentan cómo el grupo ha terminado de consolidar su identidad, cómo se siente ocupar un escenario tras años compartiéndolo juntas y qué siguen aprendiendo sobre las demás y sobre sí mismas.
A estas alturas, la incomodidad de los primeros entrenamientos —la cortesía cuidadosa de personas que aún se están midiendo entre sí, el esfuerzo que supone convertirse en una unidad en lugar de una colección de individuos— ha sido reemplazada por algo más instintivo.
YUJIN es directa sobre lo que hizo falta.
“Al principio, todas teníamos estilos de entrenamiento distintos, así que no fue fácil unirnos como una sola”, dice. “Pasamos mucho tiempo hablando de lo que le gustaba a cada una y, al comprendernos y respetarnos entre todas, creo que pudimos convertirnos en la Kep1er tan unida que somos hoy”. La lección a la que vuelve una y otra vez es sencilla: “La comunicación constante es lo que nos ayuda a entendernos mejor”.
HUENING BAHIYYIH describe el cambio en términos más prácticos. “Al principio estábamos tan centradas en nosotras mismas que en realidad no nos conocíamos bien”, dice. “Pero con el tiempo nos hemos vuelto mucho más cómodas dando feedback sobre la coreografía y ayudándonos a encontrar estilos que nos favorezcan, lo que de verdad ha ampliado nuestra perspectiva”.
La mezcla de nacionalidades de Kep1er también forma parte de lo que hace al grupo ser como es para ella. “Nos enseñamos nuestros idiomas y compartimos nuestras culturas, así que siempre estamos aprendiendo cosas nuevas, y eso lo hace muy divertido”, dice HUENING BAHIYYIH. “Cuando visitamos los países de las demás, compartimos las cosas que amamos”. Añade algo más: “Todavía me siento muy feliz de formar parte de un equipo así, incluso ahora”.
Esa cercanía también tiene un lado práctico sobre el escenario. “Nos damos muchísimo feedback”, dice YUJIN. “Lo hemos hecho desde el debut, pero ahora estamos todavía más cómodas compartiéndolo y ajustando juntas. Ya sea el posicionamiento, pequeñas diferencias en los movimientos o incluso los detalles más mínimos, hablamos de todo y lo resolvemos como equipo”.
El performance siempre ha sido central en la identidad de Kep1er. Está ahí en su catálogo —en la precisión de sus coreografías, en la coherencia visual construida entre conciertos, programas musicales y giras que las han llevado por Asia. Si preguntas a las miembros qué sienten al esperar tras bambalinas antes de un show ahora, las respuestas revelan cuánto ha cambiado esa relación.
CHAEHYUN describe el cambio en términos físicos. “Más que sentir nervios, se siente como una descarga de energía”, dice. “A veces, incluso mi corazón acelerado me parece una señal de que estoy lista”. En los primeros días, dice, su primer pensamiento era siempre el mismo. “¿Y si me equivoco?” Ahora, dice, es más bien: “Este escenario va a ser divertido”. La tensión no ha desaparecido. “Sigue siendo una especie de tensión, pero la dirección de ese sentimiento definitivamente ha cambiado”.
Lo que significa sentirse más como una misma en el escenario varía dentro del grupo. “Estar al lado de las miembros e intercambiar energía con ellas mientras actúo es cuando más siento que soy yo”, dice HIKARU. Cuando un nuevo estilo de performance aún no se siente natural, HIKARU recurre a las personas que la rodean. “Aprendo mucho observando a las miembros”, dice. “Como cada una tenemos fortalezas y encantos distintos, a menudo me encuentro pensando: ‘Ah, hacerlo así se ve más adorable’, o ‘Eso hace que las líneas se vean más limpias’, y aprendo de esos momentos”.
DAYEON lo encuentra en algo menos ensayado.
“Hay momentos en los que salen de forma natural en el escenario expresiones que nunca practiqué”, dice. “Creo que eso solo pasa cuando estoy completamente inmersa en la canción, y son esos momentos en los que más siento que soy yo”.
Actuar en distintos países añade otra capa. “Personalmente, actuar en un país que visito por primera vez se siente especialmente emocionante”, dice DAYEON. “Recuerdo haberme sentido todavía con más energía sobre el escenario porque estaba muy feliz de conocer fans allí”. XIAOTING lo plantea en términos de responsabilidad. “Cuando pienso en los fans que vienen desde lugares distintos solo para verme, me dan ganas de ofrecer una actuación aún mejor y estar a la altura de sus expectativas”.
Esa conexión con los fans toma otra forma en Kep1Arcade, el fan meeting de Japón del grupo que se celebra en Osaka, Tokyo y Nagoya en mayo. DAYEON lo ve como una oportunidad para mostrar facetas del grupo que un escenario de concierto no siempre permite. “Creo que habrá más oportunidades de interactuar con los fans”, dice. “Mostraremos lados más adorables y diversos de nosotras que quizá no se ven en un concierto”.
La música de Kep1er también ha ido cambiando a lo largo de estos cuatro años. Temas tempranos como “WA DA DA” y “Up!” construyeron la reputación del grupo sobre un pop de alta energía con hooks que se quedaban; “Shooting Star” mostró un lado más suave. “BUBBLE GUM”, del año pasado, señaló que algo estaba cambiando: un modo más saltarín y juguetón que reinició las expectativas.
CRACK CODE, lanzado en marzo de 2026, empuja aún más lejos, liderado por “KILLA (Face the other me)”, un tema principal con un filo más duro que coloca una versión distinta de Kep1er en el centro. “KILLA (Face the other me)” se construye alrededor de una dinámica depredador-presa y presenta al grupo como algo a lo que hay que tomarse en serio más que simplemente admirar: una cazadora con un objetivo, moviéndose con confianza. La producción es más impulsiva que cualquier cosa de su catálogo anterior, y la interpretación vocal —definida por un gruñido y un tono más áspero en el estribillo— va en la misma dirección. Mientras “WA DA DA” introdujo a un grupo desbordante de energía brillante y encanto juvenil, “KILLA (Face the other me)” presenta algo más feroz, más cercano a una femme fatale.
El subtítulo —“Face the other me”— es donde la cosa se pone interesante. Apunta tanto hacia dentro como hacia fuera, enmarcando la canción como un enfrentamiento con una parte de sí mismas que no siempre ha sido visible. El puente lo deja claro: imágenes de reflejo, de algo que florece en la oscuridad, de pasar de la ansiedad a algo más seguro. Para un grupo cuya identidad se ha construido sobre la calidez, la cercanía y ese tipo de hooks pop que te atrapan al instante, inclinarse hacia la sombra y la seguridad en sí mismas supone un cambio real.
Lo que “KILLA (Face the other me)” sugiere, sobre todo, es que Kep1er ya no se define por dónde empezó: todo apunta a un grupo que está reescribiendo activamente de qué es capaz, a su manera. Cuatro años después, eso no es poca cosa.
“Sueldo sentirme atraída por canciones que se quedan en mi cabeza sin motivo aparente después de la primera escucha”, dice CHAEHYUN.
“Ya sea por la letra o por la melodía, si incluso una sola parte me llega, me encuentro aferrándome a ella durante mucho tiempo”. Una canción se vuelve significativa, dice, en un momento concreto: “Cuando se superpone con mis propias emociones”.
Para quienes escuchan por primera vez y aún están encontrando su camino dentro de la amplia discografía de Kep1er, XIAOTING tiene claro lo que quiere que se lleven. “Creo que el mayor encanto de Kep1er son nuestras actuaciones potentes y energéticas combinadas con melodías pegadizas”, dice. “Incluso para quienes escuchan nuestra música por primera vez, espero que pueda darles energía y una sensación de positivismo en su vida diaria”.
Hay una pregunta que atraviesa cualquier entrevista con un grupo de larga trayectoria: mirando atrás a la persona que eras cuando debutaste, ¿qué le dirías sobre lo que este grupo acabaría significando para ti? Con Kep1er, las respuestas hablan de sentimientos: de lo que el grupo se convirtió para cada una a nivel personal, de maneras que ninguna podía haber anticipado.
YUJIN habla del vínculo en sí, dirigiéndose directamente a su yo de la época del debut. “Diría que nos convertimos en un equipo que se vuelve más unido con el tiempo”, dice. “Cuando las seis nos reunimos, la sinergia es increíble, y se convertirán en personas que significarán aún más para ti en el futuro”. La versión de CHAEHYUN es más personal. “Me diría que este se convertirá en un nombre por el que estarás agradecida, uno que te hará amar aún más el escenario y te permitirá sentir ese tipo de felicidad”.
HIKARU no duda cuando le preguntan en qué se convertiría Kep1er. “Diría que se volverá aún más cercano de lo que es ahora, y que se transformará en una presencia irreemplazable, casi como de familia”, reflexiona. Añade en presente: “De verdad siento que ya no podemos separarnos; me siento inquieta sin ellas, y brillo más cuando estoy con las miembros”. DAYEON lo resume de forma simple pero segura. “Diría que se convertirá en algo mucho más grande y profundamente conectado de lo que jamás imaginaste”. XIAOTING mira hacia afuera. “Diría que Kep1er crecerá muchísimo y seguirá compartiendo nuestra energía con muchas personas por el camino”.
HUENING BAHIYYIH es honesta sobre el camino.
“Aunque será un camino más largo de lo que esperabas, te convertirás en algo verdaderamente asombroso”, dice, “y estarás rodeada de una gran felicidad con los fans que se mantengan a tu lado”.
Cuando el tema pasa a lo que Kep1er espera recordar de esta etapa dentro de una década, las respuestas no se centran en los logros. Se centran en los momentos.
YUJIN quiere conservar los conciertos. “Ver a Kep1er y a Kep1ians felices juntos sobre el escenario me hace muy feliz”, dice, “y cada vez que veo vídeos de conciertos, esos sentimientos vuelven a mí”. CHAEHYUN comparte una sensación similar. “Más que los grandes logros, quiero recordar los momentos en que de verdad disfruté estar en el escenario”, dice, “especialmente las veces en que hice contacto visual con los fans y sentí que estábamos en sintonía. Así de sincera era en esos momentos, por eso ahora intento no perderme ninguno”.
La respuesta de DAYEON no deja lugar a dudas. “Quiero recordar sobre todo cada uno de los momentos de nuestros conciertos en solitario”, dice. “Son recuerdos tan preciados que quiero conservarlos incluso dentro de cincuenta años”. XIAOTING se va a otro lugar. “Para mí, creo que quiero recordar más los music shows”, dice. “Desde los ensayos hasta la actuación real, cada parte del proceso se crea junto con nuestros fans, y eso hace que esos momentos sean muy preciosos y significativos”.
HIKARU se aferra a algo más pequeño. “Quiero recordar cada momento, pero especialmente las cosas pequeñas y cotidianas —como comer juntas, reír y llorar—, así como cada momento que compartimos con Kep1ians”. La imagen de HUENING BAHIYYIH se acerca a eso. “Los momentos de estar en sintonía con las miembros sobre el escenario”, dice, “y los ojos de los fans mirándonos desde abajo. Creo que esos recuerdos se quedarán conmigo durante mucho tiempo como memorias inolvidables”.
Este es un buen lugar para dejar la historia. No con el lanzamiento del álbum, no con los fan meetings de Kep1Arcade por Japón, no con ninguna cifra de ventas. Solo con lo que realmente es el grupo, tal como se cuenta: chicas de distintos caminos que se encontraron a través de la competencia y eligieron quedarse, que crecieron hasta convertirse en algo que ninguna podía prever, y que siguen apareciendo —unas para otras y para los fans que también se quedaron.